Saluda del Obispo de Zamora

Fernando Valera

Comparte en tus redes:

La Semana Santa nos invita a detener el paso y a disponer el espíritu para sintonizar con esa fe que se entreteje con la historia de un pueblo que ha crecido en torno a ella, saboreándola en las calles, viviéndola en una u otra cofradía, disfrutándola en cada paso y celebrándola en los templos.

Saludo a todos los que nos visitan en este tiempo tan esperado por los zamoranos, también a cuantos en nuestra diócesis se dedican en cuerpo y alma a preparar estos días santos. Las calles de Zamora se convierten en una catequesis viva que ha configurado durante siglos a sus gentes, dotándolas de una fuerte piedad religiosa y de un hondo conocimiento del misterio pascual. En la Semana Santa de la ciudad o de cualquiera de sus pueblos se entremezclan fe y cultura, haciendo que ambas redimensionen su horizonte y ayuden al pueblo a crecer. Esta tierra, enraizada en una tradición profundamente cristiana, es, piensa, siente, celebra, espera y respira desde esa fe inculturada, desde esa cultura imbuida del humanismo cristiano que le hace ser como es, con sus grandezas y sus miserias, pero siempre abierta a la contemplación del Misterio del Hijo de Dios que carga con las culpas y los pecados de todos y les ofrece su salvación.

A cuantos vivís en nuestra diócesis y a cuantos nos visitáis en estos días, os invito a que no perdáis la oportunidad de hacer memoria contemplativa del misterio de la pasión, muerte y resurrección de Cristo. Fortaleceréis así la fe personal y alimentaréis el sentido de pertenencia al pueblo santo de Dios. Vivid esta Semana Santa con devoción en los templos y participad piadosamente en las procesiones.

Que Jesucristo, muerto y resucitado por nosotros, y su madre la Virgen María nos ayuden a vivir con fervor estos días.

Para todos os deseo una santa semana y una gozosa celebración de la Resurrección de Jesucristo.

Fernando Valera